Sesgada, violenta y esclavizante; agresiva; tediosa; insidiosa; molesta; inquietante e incómoda; risible; incomprensible; cuestionable...
Inequívoca.
Pasé por colorearla con todos los adjetivos anteriores, pero ningún otro le queda mejor... Aunque capaz sí haya uno: bella.
Así opino que es la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad humana, si bien comprendo que no es éste el mejor momento para andar por el mundo fundando familias basadas en la fe a través del amor casto de los esposos. NO digo que yo PUEDO CON ESTO. No digo que sea fácil. Y menos aún, que es algo que se puede aprender a vivir en plenitud en un solo día. Tampoco quito la complejidad del tema. Agrego una opción.
Y no cualquier opción.
Pienso que, por las dificultades que se plantean, muchas veces nos privamos a nosotros mismos (y a otros) de ver y vivir cosas que valen la pena. Las relativizamos o reducimos su valor, ya sea por lo terrible de las circunstancias o porque nos dimos por vencidos.
Pero piensen así. Ponele que hoy no esté dispuesta(o) a todo esto. Igual. ¿Puedo, por lo menos, pensar si tiene sentido; si yo, como individuo, soy capaz de ver lo bueno en esto? ¿Puedo intentar confiar en Dios? ¿Por qué no asomar la cabeza a lo inaccesible o a lo que me parece ODIOSO, por una vez, y sólo por seguirle a Dios la corriente? Es cierto: no sé qué va a causar mi búsqueda; pero, por otro lado, si lo que se propone desde la Iglesia verdaderamente viene del Evangelio de JESÚS, lo que causen mi falta de búsqueda o de compromiso no puede ser bueno.
Hoy, como estaba cansada, había decidido no escribir. De hecho, no sé bien si debería haber escrito. Pero ya ven.
Había decidido dejarles un texto que me pareciera piola. Y no es éste el texto que quería dejarles, sinceramente. Pero es SUMAMENTE CORTO. Además -y sobre todo- me prometí que, como había estado hablando del tema que nos ocupa con una persona que aprecio mucho, y, dado mi cansancio, iba a publicar el primer resultado que apareciera en el buscador al ingresar como términos de búsqueda las palabras exactas de mi título. Esto fue lo que encontré.
http://www.conferenciaepiscopal.es/documentos/Conferencia/comisiones/ceas/familia/VidaHumana2005.htm
(ADVERTENCIA: el texto NO es APTO para aquellos que estén definitivamente en contra de la visión de la sexualidad que propone la Iglesia y no estén en condiciones de enojarse mucho al momento de leer. Si éste es tu caso, recomendaría que suspendieras la lectura, o... bueno, que hicieras lo que sea que hacés siempre que se trata el tema. Yo, personalmente, lo que hacía era leer, enojarme, rezar y hablar con todo el que se me cruzara por el camino...)
Cito, para los que no tengan ganas de leerlo todo
El derecho a la vida y el respeto a la dignidad de la persona son valores que la Declaración Universal de los Derechos Humanos propone como fundamento para la convivencia.
Este reconocimiento universal encuentra su plena confirmación en la revelación del Evangelio de la vida con el misterio de Cristo. La vida humana, don precioso de Dios, es sagrada e inviolable. «La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término. Nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente» ( EV 53). Por ello todo atentado contra la vida del hombre es también un atentado contra la razón, contra la justicia y constituye una grave ofensa a Dios.
Continuidad fundamentalEl proceso embrionario es un proceso continuo en el que ya desde el principio estamos ante una vida humana. El embrión no es un mero agregado de células vivas, sino el primer estadio de la existencia de un ser humano. Todos hemos sido también embriones.
Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida :mira, Madre, el número inmensode niños a quienes se impide nacer,de pobres a quienes se hace difícil vivir,de hombres y mujeres víctimasde violencia inhumana,de ancianos y enfermos muertosa causa de la indiferenciao de una presunta piedad.Haz que quienes creen en tu Hijosepan anunciar con firmeza y amora los hombres de nuestro tiempoel Evangelio de la vida .Alcánzales la gracia de acogerlocomo don siempre nuevo,la alegría de celebrarlo con gratituddurante toda su existenciay la valentía de testimoniarlocon solícita constancia, para construir,junto con todos los hombres de buena voluntad,la civilización de la verdad y del amor,para alabanza y gloria de Dios Creadory amante de la vida ( EV 105).
Ya volveré al tema con dos textos muy lindos. En un caso se trata de un texto que está en inglés, así que tendré que buscarlo en español o traducirlo. El otro texto es nada menos que FAMILIARIS CONSORTIO, exhortación apostólica del Beato Juan Pablo II. ¡¡Es excelente!!
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