¡¡CAAAALLENSEE!! ¡¡SHHH!!
Lc 1; 19-20
"....he sido enviado para hablarte y anunciarte esta BUENA NOTICIA
Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas..."
Lc 1; 19-20
Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Profeta invisible
Con razón, pues, fueron ambas madres quienes anunciaron con sus profecías los nacimientos del Señor y de Juan...!
San Beda, el Venerable. (c.673-735), monje benedictino, doctor de la Iglesia e historiador celta.
Yo vi pasar a tu hijo
por largas austeras márgenes
y vi postrarse a tu hijo
frente a la Virgen de Vírgenes.
Y yo quería saber
cómo es tu cara,
Isabel
Tu cara
Isabel, dicen que tu hijo fue grande.
Vaya que lo fue.
Precursor -dicen- de Dios omnipotente.
Vaya que lo fue.
Pero tu cara.
Tus arrugas, Isabel, nos han sido negadas.
Mi querida profeta sin rostro.
La Madre de Jesús dijo.
Y vos.
Tan pocas palabras.
"Esto es lo que el Señor hizo por mí
cuando decidió liberarme de lo que me avergonzaba ante los hombres".
Vos:
la madre precursora del Precursor del Hijo de la Madre de Dios.
Vos:
mi dulce venerada, una arruga en mi joven corazón
de ceño, que es el órgano de arrugarse para
no comprender
el órgano de no VER
Ahora mi entrecejo se arruga y te veo de lejos, siempre esperando.... Y se te acerca la Esperanza y ¡pum! son tus músculos, los de siempre, pero como nunca!!
Una tensión única, desconocida y sagrada, los colisiona y los flexiona.
Es tu cuerpo el de siempre. El avergonzado cuerpo viejo de siempre, que se se conmueve desde la entraña. (Un cuerpo humano conmovido por otro: el de su hijo conmovido por el Hijo de Otro.)
No te veo bien, Isabel Santa. Íconos.
Eras una mujer anciana.
¿Será por eso que no te veo?
Las señoras andan a paso lento por las veredas rotas y creen que no saben nada. Ante los hombres, las señoras nunca saben nada. En cambio, había un paso incensario en los pies del Profeta.
El profeta que todo lo dejó. Su piel revestida de otras.
Su
vida empeñada por las penas de otros y por discípulos que luego
donó.
Había un paso joven y persistente.
Un paso virgen y de varón.
Pero antes, tu paso lento de madre esperanzada.
de creatura confiada del Señor.
La gente dice por ahí que San Juan
el Precursor.
Pero yo creo que San Juan se pasea voceando por los Jordanes
"mi madre es dos veces profeta",
dice el Señor.
No creyó por un ángel, no.
No creyó por un signo de las ábsides ni por Nínive ni por códices, no.
Creyó por las Palabras del Espíritu.
¡Por Dios, Creyó...
Dos veces profeta, yo digo, ¿no?, quien engendra un Profeta.
"Y llena del Espíritu Santo exclamó
un hijo lleno del Espíritu Santo."
Un hijo virgen. Un hijo santo.
Un Precursor.
Ah, pero no te veo. Las señoras siguen con su paso lento rezando el Rosario. Las miramos con condescen-
dencia... Los miro a todos. Con admiración. Pero frunzo el entrecejo y pienso. Y pienso mucho.Y tu cara, querida ISABEL QUE ESCUCHAS ESTE POEMA, Isabel
desconocida.
Sí, hubo quien la pintó.
Pero, ¿y tu voz?
"Bendita Tú por haber creído"
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